Bajar de peso es una cosa. Bajar de peso a costa de tu fuerza, tu energía y tu firmeza es otra muy distinta. Por eso VIO no se queda en contar calorías: cuida tu proteína, que es lo que sostiene tu músculo. Y registrarla es tan simple como contarle en voz alta lo que comiste —o tomarle una foto.

Lo que nos hace distintos
En la mayoría de las apps la proteína es un dato escondido en una gráfica, del mismo tamaño que todo lo demás. Y resulta que es justo la que sostiene tu músculo mientras bajas de peso.
Por eso en VIO tiene su propia tarjeta en la pantalla principal: cuánto llevas, cuánto te falta y qué ganas con llegar. Se pone verde cuando alcanzas tu meta del día.

Así se ve, tal cual, en tu pantalla principal.
Lo que hace que no lo abandones
Ahí es donde la gente se cae: a la semana, medir se vuelve una tarea. Por eso VIO te deja hacerlo en diez segundos, de las dos formas que menos te estorban.

«Eh… me comí un plato de arroz con pollo y una ensaladita» — así, con muletillas y todo. Hablas normal, como si le contaras a un amigo, y VIO lo convierte en calorías y macros.

Encuadras el plato o la etiqueta y listo. VIO separa los alimentos uno por uno, y tú ajustas las porciones si algo no cuadra — nada queda escrito en piedra.
Tu ruta de transformación
VIO proyecta la fecha en la que llegas a tu meta al ritmo que tú elijas. Si cambias el ritmo, la ruta se ajusta contigo. No es una promesa fija: es una referencia que se mueve con tu realidad.
Y sirve sea cual sea tu objetivo: bajar, mantener, ganar músculo o subir de peso. Tú eliges, VIO calcula.

La historia detrás de VIO
Eso le dijeron en una clínica prestigiosa al creador de VIO. La báscula de esa primera consulta marcó 112 kilos — y quedó escrito en su historia clínica.
Buscó otras opiniones. Se asesoró. Y terminó haciendo algo distinto: se sentó a construir un método. Controlar las calorías, cuidar la proteína, moverse y —lo más importante— medirlo todos los días.
Bajó 39 kilos en 5 meses — y su peso actual también está certificado en historia clínica. Desde entonces, en su trabajo no paraban de pedirle lo mismo: «dame la fórmula».
No es comer poquito. No es matarse en el gimnasio.
Es tener método.
VIO es ese método, convertido en una app que usas en diez segundos.
VIO es una herramienta de registro y referencia, no un servicio médico. No sustituye el consejo de un profesional de la salud. Los resultados varían de una persona a otra.
Exactamente lo que hace falta para avanzar hacia tu meta. Nada más.
Tus calorías salen de la fórmula Mifflin-St Jeor según tu edad, peso, altura, sexo y actividad. No es un número al azar.
Peso, calorías y macros semana a semana. Deja de depender de cómo te viste el espejo un día malo.
Registra lo que quemas y lo que tomas. Lo quemado se te suma al presupuesto del día.
Crear tu plan, registrar, ver tu progreso y tu proyección no cuestan nada. Premium quita límites, no funciones básicas.
Lo difícil nunca fue la fórmula. Fue medirla todos los días.